El Churrero que vende confianza

23/12/2025 - Néstor “Churrero” Navarro se dedica a la venta de autos desde muy joven. Comenzó con su padre cuando era un adolescente y luego, se lanzó por su propia cuenta. Trabaja con autos cero kilómetros y usados, de todas las marcas. Realizan tasaciones y ofrecen el servicio de gestoría integral para salir de la agencia con el vehículo en óptimas condiciones.
Néstor Alberto Navarro, alias “el Churrero”, apodo que heredó de su abuelo y de su padre, lleva toda una vida dedicada a la venta de automóviles. Con este oficio, se inició junto con su padre, cuando tenía 14 años, ya sabiendo manejar. “Él trabaja en la Ford, teníamos la estación de servicio, en donde yo trabajé hasta que pasé a la Volkswagen; pero siempre en lo mismo. En este local, ya hace 14 años que estamos y yo, hace más de 60 años que me dedico a esta actividad”, comentó en sus primeras palabras para dar cuenta de su rica historia.
Todo indica que haberse inclinado por esta actividad no fue casualidad, sino que fue casi una cuestión hereditaria: “fue de muy chico que busqué esto, ya manejaba los 14, iba con mi viejo a todos lados. Antes, era muy común que se llevara el coche y se lo dejara a la gente, había mucha confianza. Hoy es muy distinto, la rapidez que hay ahora en la sociedad en que vivimos, nos lleva a andar de otra manera, más apresurados. Antes era todo sano, muy sano”, destacó.

Antes de iniciar su propio camino, Néstor estuvo con su padre. Él estuvo hasta que murió, a los 60 años, vendiendo autos. Estaba en la Ford y también tenían, en avenida San Martín, lo que era la estación de servicio.
“Dejé la estación de servicio y empecé a vender autos. Primero, Rubén Montero, me recomendó con una gente de Tandil, estuvimos ahí y después fui con la Volkswagen, hasta que ya me quedé por mi propia cuenta”.
Con su agencia de ventas, fue pasando por diferentes lugares: “Estuve muchos años con la Volkswagen, yo manejaba todo lo que era usado en la zona de 9 de Julio, Bragado, Pehuajó y Bolívar. En ese momento, laburábamos con mi señora, con el tiempo, se sumó Facundo conmigo y ahora, está uno de mis hijos, que espero que siga y si no, no sabe lo que se pierde”, contó a modo de broma.
Sobre el oficio de vendedor de autos, “el Churrero” expresó que “es muy tranquilo, hay que estar atento porque ha cambiado un poquito la sinceridad. No es que está todo mal, sino que tenés que estar muy atento a muchas cosas, porque hoy, vos tomás un auto y cualquier cosita vale mucho dinero. Y si bien, se consiguen los repuestos; pero no es fácil porque todo requiere un gasto”, indicó.
Este trabajo en particular, es algo que se va aprendiendo con el tiempo; “ver un auto requiere tener en cuenta muchos aspectos. Siempre uno ve muchos vehículos y dice, ´este detalle para la próxima no lo dejo pasar´, hay que estar muy atento. Acá, yo trabajo con los autos que tienen que estar verificados, como corresponde, y los vendo todos transferidos, entonces, no le causo problemas a nadie. No entrego bajo esas condiciones, ni a mi hijo le he entregado autos sin transferir. Vos ponés el auto a tu nombre y venís con un seguro y salís con todo en regla”, remarcó.
Sobre la situación actual, expresó que “las ventas han bajado por este problema que está generando el agua en toda esta zona; pero tenemos una clientela muy noble. Y siempre aparece algún cliente nuevo, y por ahí, se te va alguno, porque cada vez hay más reventas”.
Sobre este tema, en la actualidad, según los números de Néstor, hay veinticuatro lugares que venden autos.
“El Churrero” se dedica a la venta de todas las marcas y cero kilómetros, “me consultan, pido precios y vamos armando el negocio. También tomo autos a consignación y tenemos alquilado otro galpón, donde tenemos un stock lindo y variado; pero siempre, capaz de tener cuatro Toyota y el modelo que te piden no está; pero es así, sino tenés que tener doscientos autos”, explicó.
Por eso, “tengo contacto con Rubén y otros colegas, con Fernando López que trabajó conmigo y tratamos de ayudarnos”.
En este momento particular, pero casi siempre y, por lo general, si uno tiene que hacer un balance entre el cero y un usado, “hoy está saliendo el auto que vale entre doce y veinte millones. El auto cero kilómetro se puede comprar, pero hay que mantenerlo, porque tenés un buen seguro, una patente alta y los sueldos no están como para eso”. Por su parte observa que al “comprar un usado, uno tiene que ver los kilómetros que tiene y el estado en que se encuentra. Un 0 Km es distinto porque, en teoría, es sólo mantenimiento, patente y seguro. Eso sí, el mantenimiento hay que hacerlo en la agencia oficial porque si no se te corta la garantía. Pero teniendo un auto cero, yo creo que, por noventa o cien mil kilómetros andás sin romper nada”.
Consultado sobre si hay algún momento del año donde se mueve más el mercado, Néstor recurrió a la historia reciente y expresó que “hace tres o cuatro años, vendíamos un auto día por medio. Y, por otro lado, siempre hay una baja a partir de agosto y cuando llegamos a fin de año, ahí cae un poco porque muchos viajan. En mi agencia, no se ha notado una baja importante en cuanto a ventas”.
Sobre alguna posibilidad de financiación, que en estos tiempos es importante, Néstor explicó que “tenemos financiera por banco y, en particular tengo yo, si hay algún amigo que conozco, le tomo a lo que está la financiera; pero lo hacen conmigo directamente acá”.
Consultado si en tantos años de trayectoria comercial, en algún momento, pensó en dejar por algún motivo, respondió categóricamente que no. “Me gusta tanto, me encanta lo que hago”.
La venta de autos es un rubro distinto a otros porque implica valores relativamente altos y así lo entiende Néstor. “Acá es comprar un vehículo, no es cualquier cosa, porque tratamos dentro de los usados, de tener buenas opciones para el cliente. Porque para tener un coche a la venta y que le cause problemas a la gente, no lo quiero. No es que no lo tome; pero trato de que sea algo bueno. Tengo un cochecito de seis millones, pero yo sé cómo está”.
Luego de tantos años en el rubro, el que se va satisfecho con la compra, vuelve al mismo lugar, “el que compra y sabe lo que compró, cuando tiene que cambiar, te vuelve a elegir”, aseguró “el Churrero”. Y agregó que “la mayoría vuelve y empieza a recordar el coche que te compró, yo a veces me acuerdo y otras no”, apuntó entre risas.
Es tanta la confianza lograda luego de tantos años que algunos dicen que “mi apellido es Churrero y nada que ver. Es el apodo de mi abuelo que lo heredó mi viejo, luego yo y hasta a mis hijos le dicen ese sobrenombre”.
Pero que la gente te vuelva a elegir, “esto también da tranquilidad y confianza”.
Pensando a futuro, la idea de Néstor es seguir ligado al negocio, aunque quizá no tanto tiempo. “Quiero que uno de los chicos (Facundo) que está conmigo acá y mi hijo puedan seguir. Yo quiero levantar un poco el pie. Facundo es mi amigo y de mucha confianza y a mi hijo le gusta, se va a tener que hacer, quiero descansar, ya tengo 72 años y tomarlo un poco más liviano”, deslizó.
Contacto: Quirno Costa 678. TE: 2314 428749


