Medialunas artesanales para chuparse los dedos

Medialunas artesanales para chuparse los dedos

15/01/2026 - El emprendimiento de Horacio Ron y Julia Fuentes ya lleva tres años en un mercado afianzado. La iniciativa familiar los satisface, como también la respuesta de una clientela creciente. Han decidido concentrarse en un producto y hacerse fuertes en eso.

La pareja formada por Horacio Aníbal Ron y Julia Fuentes llevan adelante el emprendimiento de elaboración y venta de medialunas dulces y saladas al que denominaron Cuarto Creciente Medialunas.

Esta iniciativa, según empezó relatando Julia, “la pensó Horacio hace muchos años y, luego la dejamos inconclusa por cuestiones económicas ya que era difícil mantenerse. Igual, siempre quedó dando vueltas la posibilidad de reflotar el proyecto, así fue que hace ya casi tres años que seguimos con continuidad”.

Horacio, primero empezó de manera discontinua, tenía otro trabajo, después sumó los fines de semana, partiendo siempre de su gusto por las medialunas. “Le gusta hacer un producto de buena calidad y nuestra duda era el mercado, en cuanto a la respuesta que podíamos tener”.

Julia, también tenía otro trabajo, por eso es que empezaron de a poco, con maquinarias pequeñas, que ya tenían de su comienzo y abrieron su segunda etapa. “Todo empezó a andar bien, el producto se mejoró mucho y, de hecho, se sigue mejorando todo el tiempo”, destacó.

Un paso importante para consolidar el emprendimiento fue cuando Julia decidió dejar su trabajo para abocarse de lleno al proyecto junto con Horacio; “no es fácil, es como que uno trabaja, tal vez, el doble de cuando estás de empleado, porque estás todo el tiempo pensando en esto y en cómo mejorar”.

Horacio y Julia no están solos, ya que trataron de darle un estilo muy familiar al emprendimiento. Está su hija Elena; el hermano de Horacio, Federico que hace el delivery; Mariana, su otra hermana, que atiende el teléfono los fines de semana; Emiliana, también hermana de Horacio que se encarga de la parte gráfica y prensa; y Matilda, sobrina de los chicos, que está en el armado de cajas y producción.

Cuarto Creciente”, se dedica a la elaboración y venta de medialunas dulces y saladas. “En un momento, hace muchos años, cuando hicimos el proyecto, arrancamos con más variedad, como medialunas rellenas; pero decidimos centrarnos en un solo producto porque, en realidad, hay un montón de cosas que uno puede hacer; pero a nosotros nos pareció más conveniente hacer sólo medialunas para llevarlas a la mejor calidad y no querer abarcar mucho y que no sea lo que uno espera”.

El por qué de las medialunas no tiene una respuesta concreta. Lo cierto es que Pablo, primo de Horacio, trabajaba en La Plata, en “El Rey de las Medialunas” y “comíamos como locos cuando lo íbamos a visitar; después, qué sé yo, no sé, la verdad que nunca lo supimos como salió el proyecto y arrancamos”, contó Horacio.

Los chicos, tienen la pequeña fábrica para la elaboración y lugar de venta, además del delivery, en su propia casa y lo que es habilitación está todo en marcha. A futuro, la idea “es tener un pequeño local para la venta, no mucho más, ya estamos más grandes, así que tampoco se necesita mucho más. Pero sí es una realidad que cuando pensás el proyecto, tiene un montón de aristas para desarrollar que nosotros no lo estamos pudiendo hacer porque estamos poniendo toda la mano de obra en la fabricación, entonces, o hacés una cosa o hacés otra. Y la realidad es que no hay una ayuda económica para el emprendedor, por lo menos, para el emprendedor chico como somos nosotros”, expresó Julia.

Los creadores de “Cuarto Creciente Medialunas” están orgullosos de lo que han logrado en el sentido de que “arrancamos con una bolsa de harina y media caja de manteca y hoy, nos descargan directo del molino en casa, nos traen la manteca a granel, todos indicios que el emprendimiento avanza”.

Sobre la respuesta de los consumidores, Julia dijo que “nos reciben bien y, también, como en todos los ámbitos de la vida, es difícil que a todo el mundo le guste el producto. Tuvimos errores que los fuimos corrigiendo con el tiempo y, por otro lado, hemos avanzado en lo poco que nos ha dado la ganancia del negocio, en adquirir maquinarias. Estamos en el momento de darle una inyección grande de dinero al negocio, no por querer hacer un montón de cosas más, sino por estabilizarlo del todo al producto que ofrecemos”, aseguró Julia.

El proceso de elaboración de medialunas es complejo y lleva su tiempo. Antes de comprar los hornos eléctricos, “los domingos nos levantábamos a laburar a las dos de la madrugada para poder, recién abrir a las siete a vender”.

Julia destacó que el producto te puede gustar o no porque eso es algo personal; “pero realmente son artesanales. Nosotros, muchas veces, hemos pensado en mostrarle a nuestros clientes el real proceso que tienen las medialunas: arrancás con la masa, va al pastón de manteca, se hace el primer doblez, que eso lo hacemos martes y miércoles, va el frío; a las tres horas se saca. Todo lo que se armó, se le vuelve a dar otro doblez por completo y vuelve al frío. Eso lo reiteramos dos o tres veces hasta que recién después cortamos y van a la heladera latera para salir a la venta. Son artesanales en serio”.

Además de la fabricación para venta en la casa y por delivery, trabajan por pedido para cumpleaños, reuniones o eventos. “Hay que trabajar, así que todo lo que se proponga, si está dentro de las posibilidades, se puede hacer”, dijo Julia.

El tema de visibilizar el producto funciona muy bien con el trabajo en redes. “De eso se encarga mi cuñada, Emiliana Ron y siempre está como pensando cosas, proponiéndonos. Ella, como diseñadora de todo esto, muchas veces, visualiza cuestiones que, a veces, uno no las ve”.

El boca en boca también ha dado sus frutos en base a la buena calidad de lo que ofrecen, “el ida y vuelta con la gente siempre ha sido bueno y eso reconforta. También, cuando cometemos algún error, tratamos de subsanarlo porque nuestra teoría de trabajo es, por ejemplo, si un día te llegó mal el pedido porque eran seis dulces y tres saladas y mandamos seis y dos, al toque me mandan un mensaje y le enviamos lo que faltó sin costo. Y lo hacemos así porque a mi me gustaría que me lo hicieran como consumidora. Para nosotros, hacer o pagarles a los chicos un delivery más, no es gastar, sino que lo vemos como una inversión porque tratamos de no perder el cliente”.

En estos tres años que le han dado continuidad al emprendimiento, el balance es muy bueno: “Estamos súper conformes, tenemos la suerte de poder vivir de esto, no sólo nosotros, sino parte de nuestra familia. Y eso es genial, más la devolución de la gente, que siempre es muy satisfactoria, hoy en día, que nos sigan diciendo que el producto es bueno es nuestro motorcito que nos da más impulso”, aseguró Julia.

Y agregó que “siempre visualizándonos a nosotros y pensando en que hay lugar para todos, que eso es muy importante. La gente piensa que uno mira al otro, compite con otro y, la realidad, es que no, uno tiene que verse a sí mismo”.

Horacio, no dejó pasar la oportunidad de agradecer a gente que siempre ha estado ante un requerimiento, “hemos recibido ayuda de muchas personas, como Maxi De Reatti, en un momento nos ayudó muchísimo con la asistencia; gente de Pehuajó; de acá mismo también. Hasta ahora, siempre nos han dado una mano”.

Contacto: avenida 9 de Julio 737, teléfono 2314 443875, en Instagram (medialunas cuarto creciente) y en Facebook (cuarto creciente medialunas artesanales)

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