Montañas en peligro, futuro en riesgo

18/12/2025 - Argentina y el mundo celebran el Día Internacional de las Montañas. Nuestro país se encuentra ante un problema de seguridad hídrica, alimentaria y climática.
Con la celebración del Día Internacional de las Montañas cada 11 de diciembre, la comunidad global pone el foco en unos ecosistemas fundamentales para la vida en el planeta: las montañas. Lejos de ser solo paisajes imponentes o destinos turísticos, estas formaciones geográficas son fuentes críticas de agua dulce, biodiversidad y sustento para millones de personas, incluyendo a numerosas comunidades en Argentina.
Montañas: pulmones y reservorios del planeta
Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), las montañas cubren el 22 % de la superficie terrestre y proveen entre el 60 % y el 80 % del agua dulce del mundo. Además, albergan una de cada cuatro especies vegetales conocidas y son hogar de más de 1.100 millones de personas. En este contexto, su conservación no es solo un asunto ambiental, sino una cuestión de seguridad hídrica, alimentaria y climática.
“Las montañas son verdaderos ‘castillos de agua’ que sostienen la vida en los valles, ciudades y sistemas agrícolas de todo el mundo”, señaló recientemente la FAO en su llamado a la acción para el Día Internacional de las Montañas 2025.
Desafíos urgentes: el cambio climático y la explotación insostenible
Sin embargo, estos ecosistemas están bajo creciente presión. El cambio climático está acelerando el derretimiento de glaciares, alterando ciclos hidrológicos y amenazando especies únicas. A esto se suma la deforestación, la minería no regulada, la expansión urbana descontrolada y el turismo sin planificación, que degradan suelos y destruyen hábitats.
En América Latina, el retroceso glaciar es uno de los más acelerados del planeta. Según estudios del Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (IANIGLA), Argentina ha perdido más del 30 % de su superficie glaciar en las últimas décadas, con consecuencias directas en la disponibilidad de agua en regiones áridas.
Argentina: un país de montañas con desafíos propios
Con más de 2.700 kilómetros de la cordillera de los Andes recorriendo su oeste, Argentina posee una riqueza montañosa de valor incalculable. Desde los glaciares del Campo de Hielo Patagónico hasta los valles preandinos de Cuyo y el Noroeste, estas zonas no solo definen el paisaje, sino que también sostienen actividades clave como la agricultura, la vitivinicultura y el turismo.
Sin embargo, el país enfrenta retos concretos:
- Glaciares en riesgo: En Mendoza, los glaciares de la cuenca del río Mendoza —fuente principal de agua para riego en una de las zonas vitivinícolas más importantes del mundo— están en retroceso alarmante. En 2009, Argentina sancionó la Ley de Glaciares (N.º 26.639) para proteger estos cuerpos de hielo, pero su aplicación ha sido objeto de controversias y tensiones con intereses mineros.
- Turismo sin planificación: En lugares como Bariloche o San Juan, el crecimiento desmedido del turismo de montaña ha generado presión sobre los ecosistemas, desde la contaminación de lagos hasta la compactación de suelos y la generación de residuos en zonas remotas.
- Comunidades locales en alerta: Pueblos originarios como los kollas en Jujuy o los mapuches en Neuquén han denunciado reiteradamente la explotación de sus territorios montañosos sin consulta previa ni respeto por sus formas de vida tradicionales, muchas de ellas profundamente vinculadas a la tierra y al agua de altura.
Una oportunidad para la acción
En el marco del Día Internacional de las Montañas 2025, organizaciones ambientales, científicos y comunidades locales en Argentina están llamando a fortalecer políticas públicas, promover el turismo sostenible, proteger los glaciares y reconocer los saberes ancestrales como claves para la resiliencia climática.


