“Señor carpintero”

25/04/2022 - “Aprendí el oficio de carpintero con mi padre”, dice Pablo López, quien se define ejerciendo el oficio más antiguo del mundo. Ejerce una actividad en la que “nunca se termina y continuamente estás aprendiendo”, como también adaptándose a las necesidades del mercado.
“Señor Carpintero”, es el emprendimiento que lleva adelante Pablo López, desde hace 36 años. Su vida, siempre estuvo ligada al martillo y a las maderas, ya que mamó este oficio de su padre, cuando era muy chico.
Pablo, expresó que empezó trabajando al lado de su padre, en el año 1986. “Abandoné la escuela secundaria y como ocurría en esos años, todo padre te ponía a trabajar con él. Así fue que aprendí el oficio de carpintero a su lado y después, años más adelante, también aprendí con mi hermano, que si bien no es carpintero; pero me enseñó mucho”, dijo.
Hace un tiempo atrás, sino estudiabas había que trabajar y “como ya había repetido varias veces en el colegio y creo que tengo récords de viajes a Bariloche con distintas promociones – dijo entre risas – empecé a trabajar en las mueblerías de mi papá. Después, me dediqué a la carpintería de lleno”, detalló Pablo.
“Recuerdo que empecé a trabajar en una de las mueblerías que tenía mi viejo”, relató. Agregó que “comencé en atención al público y cuestiones administrativas. Después, en el año 2001, con la crisis, tuvimos que cerrar un local comercial y me vine a la carpintería. Ya conocía algo del oficio porque siempre me encantó estar en este lugar y ya venía tomándole el gusto a este trabajo, además siempre me gustó más trabajar con la madera que vender”. Anteriormente, siguió Pablo, “en los años 90, había llegado la oleada de todo lo importado, y nosotros que fabricábamos prácticamente todo y vendíamos a otras mueblerías, fuimos muy perjudicados. Y si bien hacia los años 2003 y 2004, la situación mejoró un poco, solamente nos empezamos a dedicar a trabajar en la carpintería”.
Al pasar más de tres décadas dedicado al oficio, Pablo consideró que es algo que “me encanta”. Además, señaló que la carpintería “es el oficio más antiguo del mundo y, de hecho, la celebración de este día, es más religiosa (cada 19 de marzo se celebra el Día del carpintero y artesano, en conmemoración a San José de Arimatea, padre de Jesús de Nazareth, quien fue carpintero según las antiguas escrituras) que otra cosa. Creo que es el oficio más lindo que pueda existir, además de otros tantos que hay”.

Consultado sobre si en algún momento se deja de aprender o es una formación constante e inagotable, Pablo respondió que “nunca se termina y continuamente estás aprendiendo. Aparte, hoy este oficio, como ocurre con otros, es más fácil que hace 30 años atrás. Mi viejo siempre me contaba que, por ejemplo, para lustrar un juego de dormitorio se tardaba dos o tres semanas, sólo para eso. Hoy, si te acompaña el tiempo y con todas las pinturas que hay, lo lográs en días. Por eso, hay muchas cosas en las que te tenés que ir adaptando, como también en las maquinarias, en donde si no te actualizás, es casi imposible seguir progresando”.
Antiguamente, se hacía todo a mano, desde un corte circular o un agujero. Hoy, explicó Pablo, “hasta las mismas distribuidoras de maderas o de placas, te mandan el producto cortado, con lo cual, lo que queda solamente es armar. Y, por otro lado, también hay un montón de cosas que pasaron a simplificar mucho el trabajo, si lo comparas con años atrás, como herrajes y otros elementos que hacen que todo sea más ágil y rápido”.
“Señor carpintero”, así es el nombre de la carpintería de Pablo López, se dedica a todo lo que es la fabricación de muebles. En este punto, se detuvo para explicar que hay varios tipos de carpinterías, “están los carpinteros de obra; de trabajos en general, y nosotros que nos dedicamos a la parte de muebles. Después, también está el colocador, es como que cada uno se dedica a algo más específico”.
En “Señor carpintero” se trabaja todo lo que son muebles a medida como bajo mesadas, amoblamientos de cocinas, placares, etc.
Desde hace un tiempo, se ha instalado la compra de muebles que vienen desarmados y listos para armar en la casa, y también, se da la modalidad de trabajar directamente en la casa del cliente y hacer todo en el lugar. “Todo eso, es gracias a los distintos tipos de placas o maderas, donde es cortar y armar, lo que resulta todo mucho más fácil”, reconoció el carpintero.
Pablo afirmó que no cambiaría el oficio de carpintero por nada. “Me encanta y defiendo muchísimo este trabajo, hasta inclusive, defiendo todos los oficios, porque siempre se ha dicho que no son profesionales; pero hoy por hoy, es como cualquier otra actividad, nosotros nos perfeccionamos, tenemos que adaptarnos a los distintos tipos de nuevos elementos que han salido, como herrajes, maderas, por eso, es que debemos hacer cursos y seguir aprendiendo y actualizándonos”.
Hay muchos oficios como el carpintero, vidriero, soldador y tantos otros que, en comunidades chicas, se van perdiendo. Pablo, consideró que “en el rubro de carpintería hay algunos trabajos especiales que ya no hay gente que los haga y hay otros oficios que están desapareciendo, por ejemplo, el de zapatero donde ya en Bolívar casi no hay. Y otros oficios como el plomero que trabajaba el caño de plomo, también no se encuentran. Pero más allá de esto, creo que el oficio de carpintero, como el de gasista o electricista, por ejemplo, son los que todavía están en permanencia. Hoy, con la cantidad de cosas nuevas que han surgido, muchos trabajos de oficios, lo puede hacer uno solo en su casa”.
También lo que está pasando con el oficio de carpintero, comparado con otros, es que se puede comprar un mueble y armarlo en su casa, caso contrario pasa con una instalación eléctrica que la debe hacer una persona que conozca el oficio. “Es así, se puede hacer eso, salvo que sea un amoblamiento a medida; pero hoy en día, podés comprar en cualquier lado un mueble y lo adaptás a tu casa”, reconoció.
Hay diferencias entre un mueble comprado y uno mandado a hacer especialmente, más allá de las medidas. “Hay muebles que no se consiguen, salvo que uno lo mande a fabricar o lo mismo ocurre con aquellos muebles que vienen para armar. Es muy distinto el mandarlo a hacer como uno quiere”. Y agregó sobre el tema que “se trabaja mucho en lo que son muebles a medida. “Los que hacen una casa nueva, los muebles de cocina, por lo general, son hechos a medida. Se hacen muchísimos, sobre todo, amoblamientos de cocina y placares”, destacó.
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