Giovino les pone nombre a las alergias

10/08/2026 - La alergología e inmunología son las especialidades de la médica. Expone desde la concepción básica de la enfermedad, los aspectos a tener en cuenta y las posibilidades de tener buena calidad de vida luego de los tratamientos.
Nora Giovino es médica especialista en alergología y en inmunología. La olavarriense, que atiende en Bolívar, tiene una trayectoria de 45 años en la medicina, de los cuales 35 ha destinado al tratamiento de alergias.
Explica que elige el trabajo en el consultorio porque ahí se da la posibilidad de “estar con el paciente, no sólo mirarle la parte de la enfermedad sino también su parte anímica, su corazón, su alma. Entonces esto es un feedback, un va y viene entre el médico y el paciente y no es pase el que sigue sino realmente escucharlo, atenderlo, hacer la parte orgánica y hacer también la parte interna que hoy lamentablemente por el sistema perverso de salud que hay no se tiene tiempo, yo lo tengo”.
Al respecto de la alergología entiende que “hay un antes y un después, se hacen tratamientos con vacunas y con medicamentos que el paciente retoma su calidad de vida y creo que la medicina debe ser eso, tener calidad de vida”.

Para ella, “la alergia es una respuesta exagerada del sistema inmunológico que responde al polvillo, que es totalmente inofensivo, lo que en alergia se llaman aeroalergenos, hongos, polen, epitelio de mascotas, insectos, drogas, o sea que es una respuesta exagerada a situaciones normales que el sistema inmunológico no tiene que responder porque hay un anticuerpo que se llama IgE, que aumenta mucho y eso hace que el cuerpo responda lo más inofensivo, que es el polvillo”.
Al evaluar los desencadenantes de alergia, Giovino explica que “los más comunes son los aeroalérgenos, que comprende a los ácaros del polvillo, los pólenes -como gramíneas, forrajeras, árboles, malezas-, los hongos de la humedad -que en este momento están siendo muy importantes-; además las mascotas, como el gato o el perro, o en el campo la vaca, caballo, conejo, cerdos, gallinas”. Por otra parte, se consideran las “alergias a drogas, como antibióticos y antiinflamatorios, que como los más comunes, aunque también hay que considerar
la alergia a insectos, como avispa, hormiga colorada y mosquitos”. Por último “están las alergias alimentarias, que son los alimentos para lo que hay que hacer una dieta especial, primero de exclusión y luego de inclusión”.
Al momento de elegir órganos, la alergia no lo hace, porque “es multisistémica, quiere decir que puede atacar varios órganos al mismo tiempo. Por ejemplo puede haber un rinosinusoconjuntivitis alérgica que toma la nariz, los senos maxilares y los ojos; puede agregarse una otitis media serosa que es una inflamación del oído interno, puede haber asma bronquial, dermatitis o eccema atópico u urticaria; puede existir una alergia alimentaria con inflamación abdominal, como también a drogas o insectos; y de acuerdo a cómo se comporte el paciente, hasta puede haber un shock anafiláctico, que es un cuadro gravísimo, en el que se afectan todos los órganos juntos, gravedad que pueda requerir hasta adrenalina, por lo tanto la alergia tiene una cronicidad, puede que se cure, pero puede tardar mucho, lo que requiere medicación y tratamiento con vacunas”.
La especialista define que “es muy poca la diferencia que hay entre una alergia y una virosis, más el agravante que si entra un virus, despierta el cuadro alérgico; estamos diciendo despierta una rinitis alérgica, una rinosinusitis, una laringotraqueítis o un asma bronquial, lo más importante es la febrícula, fiebre y el dolor muscular luego los síntomas de la nariz de los bronquios de la laringe son exactamente iguales. De ahí la importancia de que el paciente describa bien los síntomas”.
También entiende que las clásicas diferencias estacionales, “a partir del cambio climático, lo estacional polínico cambió, ya no es tan marcado como hace años. Antes era noviembre, diciembre, enero y febrero; ahora se extiende desde agosto hasta mayo, por lo tanto, el factor polínico va a tener síntomas durante ocho o nueve meses. Serían los pólenes en primavera y verano, los hongos durante el otoño y el invierno, y los ácaros son perennes, presentes durante todo el año”, además.
Ya sobre tratamientos, es totalmente enfática: “la automedicación debe ser cero, aunque un amigo o madre te esté diciendo que tal cosa le está haciendo bien ante algo parecido a lo que tengas, no se debe automedicar, porque los efectos adversos suelen ser severos, importantes. Puede generar un edema de glotis, inclusive pacientes con shock anafiláctico, siempre consultando al médico de cabecera, sea el médico clínico o el pediatra. Yo siempre les recuerdo que me pueden escribir a mi whatsapp para que les indique qué medicamento pueden tomar”.
Por último, Giovino manifiesta que “lo importante de la alergia es que el tratamiento de inmunoterapia con vacunas da curación, porque le da calidad de vida. Los síntomas de renitis, urticaria o asma, desparecen o quedan de muy poca importancia. Por lo tanto, la alergia debe ser tratada por un alergista, y debe hacerse un tratamiento de inmunoterapia con vacunas hiposensibilizantes que dan una calidad de vida totalmente diferente”.
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