Para mejorar la salud, con 20 minutos en la naturaleza alcanzan

Para mejorar la salud, con 20 minutos en la naturaleza alcanzan

27/07/2026 - El sentimiento de bienestar por hacer actividades al aire libre tiene una explicación biológica, cambiando el estrés, la presión, hasta la salud intestinal.

Bolívar se ha llenado de personas haciendo actividad física en los últimos años. Muchos prefieren hacerlo al aire libre, y ello hace al beneficio de la salud.

Los paseos por el Parque, las caminatas, trotes o bicicleteadas por los caminos rurales, provocan cambios perceptibles en el cuerpo, como la reducción de las hormonas del estrés, la disminución de la presión arterial e incluso la mejora de la salud intestinal. El tiempo necesario no es mucho, con 20 minutos alcanza.

Al sentir la brisa en los árboles, o simplemente ver la naturaleza, el sistema nervioso reacciona de inmediato, provocando un “estado de relajación fisiológica”, define Kathy Willis, de la Universidad de Oxford.

Se estudiaron a 20.000 participantes, que luego de pasar dos horas semanales en la naturaleza, tenían más probabilidades de gozar de buena salud y mejor bienestar psicológico. Tal es el impacto, que existen programas de prescripción verde, conectando a las personas con la naturaleza, mejorando su felicidad y bienestar.

En el proceso, también participa el sistema hormonal, pues se activa el sistema endocrino, reduce los niveles de cortisol y adrenalina, que son las que se disparan al estar ansiosos o estresados. Experimentaron con personas alojadas en un hotel, expuestos a inhalar aceite de ciprés, cuyos beneficios repercutieron favorablemente después de dos semanas. Es que el ambiente natural “calma lo que necesita calmarse y fortalece lo que necesita fortalecerse", definió Ming Kuo, de la Universidad de Illinois. "Un fin de semana de tres días en la naturaleza tiene un gran impacto en nuestro sistema inmunitario e, incluso un mes después, los niveles pueden seguir siendo un 24% superiores a los valores de referencia", dijo.

De lo expuesto interpretan que, el olfato es poderoso, ya que oler a la naturaleza impacta tanto como verla u oírla. El aroma de las plantas y la tierra libera compuestos orgánicos que, al inhalarlos, algunas moléculas pasan al torrente sanguíneo.

Entre las plantas más beneficiosas han acordado que el pino lo es; el aroma del mismo puede calmarnos en tan solo 90 segundos y su efecto perdura por unos 10 minutos.

Esa relajación que percibimos no es solamente psicológica, porque en estudios sobre bebés muy pequeños, que no tienen asociación a olores específicos, se han calmado luego de ser expuestos al aroma de cítricos como el limón en una habitación.

Entonces, el contacto con la naturaleza no solo calma la mente, sino que puede mejorar la microbiota intestinal, y lo hace porque la tierra y las plantas tienen bacterias beneficiosas, las mismas que compramos en bebidas o probióticos, definió Willis.

El mencionado Ming Kuo explica que inhalar determinados elementos pueden mejorar el ánimo, pero también los compuestos antimicrobianos liberados (fitoncidas), podrían ayudar a combatir enfermedades. Algo similar sostiene el Dr. Chris van Tulleken, científico en infecciones, quien asocia la naturaleza como un entorno estimulante que activa el sistema inmunitario.

Obviamente no todos pueden ir a disfrutar de un paseo al parque, pero pequeños toques, tales como flores blancas o amarillas, pueden surgir un efecto calmante en la actividad cerebral; también un difusor de aromas de pino, hasta una imagen, pueden mejorar nuestro bienestar.

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