La Graciana, parquización para disfrutar

10/08/2026 - Tati Thomann decidió elegir un nuevo modo de vida, por cuenta propia. Hoy brinda un servicio de parques y jardines, fundamentalmente para empresas y campos. Su servicio se centra en quitarles problemas a sus clientes, que lleguen para disfrutar del espacio.
Roberto Jorge “Tati” Thomann es técnico en Industria Agroalimentaria y perito recibidor de granos. Hace casi dos años dio un vuelco desde lo laboral y decidió iniciar su propio emprendimiento, La Graciana, una empresa que se dedica al mantenimiento de parque y jardines.

“Es una salida laboral ante una situación de no encajar con mi currículum, en el mercado. Para algunas cosas estaba muy preparado, no era apto para el puesto porque estaba sobrecapacitado, y para otras no estaba capacitado porque me faltaba un poquito. Entonces, me dije que no es a través de un trabajo de empleado como ha sido toda mi vida, trabajando en el rubro agropecuario y de logística, y surgió lo de emprender que era algo que siempre había estado en mi cabeza”, definió.
Así fue que invirtió una moto que tenía y compró herramientas para comenzar a trabajar formalmente el 26 de septiembre de 2024. A su vez, cuenta con el apoyo de una de sus hijas que se encarga de las redes sociales. Si bien estuvieron presentes los miedos en cuanto a lo económico, se decidió de todos modos a crear el emprendimiento que, una vez en marcha, “fue muy gratificante, me encanta la vida en la naturaleza y me relaciono muy bien”.
Los servicios que ofrece son desmalezado de lotes, limpieza de terrenos, implantaciones, riego, mantenimiento de poda, cuidado y control de hormigas. “La idea es sacarle al cliente la incomodidad de hacer algo que en principio parecía una actividad divertida, que llegue a su quinta y pueda disfrutar el día. Solucionar problemas, que la gente se desenchufe de la situación de dejar en condiciones el lugar para poder disfrutar el fin de semana”, marcó Thomann.

En el tiempo que lleva La Graciana, Tati reconoció que “al principio la equivocación, el ensayo y error, fue lo que a uno lo va haciendo, lo que te va formando. Se fueron dando los clientes a través de conocerme como persona más que por mi trabajo, después eso se fue remediando y hoy la mayoría de los clientes que tengo no vinieron por conocidos sino por trabajo, por el boca a boca o por la visualización de trabajos que he hecho en otro lado”.
En la etapa inicial del proyecto, realizó capacitaciones para emprendedores que brindó la municipalidad, que le resultaron “muy reveladoras”, indicó. “Hice tres capacitaciones muy interesantes, que te digan ‘por acá no porque no va a funcionar’, me enseñó un montón. Así fue creciendo y hoy está yendo por la senda hacia donde apunto, que son cascos de estancia o empresas que tercericen el servicio”, contó.
Más adelante, reflexionó que “un parquero habilidoso no significa que va a ser un exitoso emprendedor haciendo parques, hay que sumarle otras cosas, uno tiene que aprender todo, de administración, de redes, de comercialización, de cómo cobrar. Lo importante es saber bien tus costos, otros colegas tienen la teoría de más cantidad de clientes, yo tengo un pensamiento de menos clientes y más abonos”.
Así, Tati trabaja en estancias que tienen un abono mensual. “La idea es esa, ir por ese camino, en temporada crezco con dos o tres personas que colaboran conmigo y el resto del año se tranquiliza al 40% entonces mantenerlos, es algo bastante complicado”.
Además, atiende a dos inmobiliarias, con el mantenimiento de terrenos de casas que están a la venta.
Los ingresos que se dieron en los primeros meses fueron reinvertidos en maquinarias y proyectos con el objetivo de seguir ascendiendo en el rubro, apuntando a nichos donde “pueda tener la posibilidad de cobrar algún dinero más, alguna solución más a determinado problemas”.

En tanto, para el próximo año el proyecto es adquirir una chipeadora que transforme en aserrín ramas, hojas y tallos, que sirvan para compos o coberturas. A su vez, este servicio evita multas y la contratación de un conteiner. Otro de los objetivos a cumplir es convertir esos chips en pelets para utilizar en estufas.
En cuanto al nombre, La Graciana, Tati mencionó que fue en homenaje a su madre que se llama así. “Ella estaba con una situación delicada de salud y fue como para decirle ‘arranqué con esto que le puse La Graciana así que no me vas abandonar ahora’. También tengo una hermana, Graciela, que falleció y tiene que ver con eso, con Graciela y con Graciana. Es un significado importante para mí”.
Las líneas de contacto de La Graciana son el teléfono 2314 512761 y la cuenta de Instagram @la.graciana_.


